22 C
Yucatán
sábado, febrero 27, 2021
Inicio K'aj óolto'on Los grandes conocedores del tsikbal son silenciados por la COVID-19

Los grandes conocedores del tsikbal son silenciados por la COVID-19

Bernardo Caamal Itzá, con la revisión del estilo en maya de Concepción Cano Sosaya

Hace más de 40 años en gran parte de las comunidades del Mayab por las tardes las señoras y sus hijos se congregaban cerca de los pozos comunitarios para abastecerse de agua y compartir historias, después de su arduo trabajo en las casas o en las milpas.

Los abuelos, por su parte, eran aclamados por un público selecto, interesado en escuchar los relatos que dan vida al Mayab. No importaban los moscos o la falta de sillas pues al final, con tal de escuchar la sabiduría de los mayores, todos terminaban sentados en el suelo o en alguna piedra.

Claro que en esos tiempos no todas las comunidades tenían acceso a la carretera y los servicios de alumbrado público, de tal forma que la quietud de la noche era irrumpida por las carcajadas de quienes participan en estas reuniones.

Ma’ wáaj a wil don Juani’ jpiil {Felipe, ¿no has visto a don Juan?}

 –In tuklike’ jach ta’aytak u taal {creo que está por llegar}

Le nojoch máako’ jach táaj ya’abach tsikbalo’ob u yojel, ku ts’o’okole’ jach máan uts u tsikbaltik {el abuelo sabe de antiguos relatos y me divierte escucharlo}

Le mejen arux k’ato’ ku yaliko’obe’ yaan wáaj a wa’alik {¿Crees que el Arux realmente exista?}

Ma’, mu yantal, chéen il a wilej, tu láakal ek-lu’uma’, tuláakal yaan úuchben múulo’obi’ {¡Claro que sí. Solo fíjate: por donde vayas hay huellas de antiguas construcciones}.

Jach táaj jaaj a t’aan {Es verdad}, jump’éel k’iintsile’ in noole’ tu tsikbaltaj tene’ le k’áaxo’ob k ilika’ láaj alak’bil k’áax {Un día el abuelo me platicó que todos estos montes tienen cuidadores}.

Máax túun alak’tik {¿Quién los cuida?}.

Pues chan láak’ leti’ le tuláakal le máaxo’ob kajakbalo’ob woye’ {¡Hermano, pues son esas personas que han vivido hace muchos años por estas tierras!}.

Je’el ku taal don Juano’ jpiil, ko’ox jáan u’uy ba’ax ku tsikbaltiko’ob {Felipe, ¡Ahí viene el abuelo don Juan!, Vamos a escuchar su plática}.

Máarej síij leti’ kin páak’tik ka wilik {Sí, es lo que estoy esperando así que ves}.

Tene’ jach ya’ab ba’alo’ob kin kanik yéetel le nojoch máaka’ {De las pláticas del abuelo he aprendido mucho}.

Ba’ax k’iinyake’ káaj u tsikbal las 5 u chíinil k’iine’ chéen tumen tu ya’alajto’one’, paalale’ex Ko’one’ex wenel ts’o’ok u k’aay le t’eelo’obo’, in wa’alike’ bey las 10 áak’abe’ yéetel bik ja’asa’ak a wóole’ex te’ bejo’ {La ocasión pasada su plática inició a las 5 de la tarde y no sentimos el paso del tiempo, solo porque nos dijo “muchachos, vamos a dormir, ya cantaron los gallos, creo que son las 10 de la noche, mejor nos vamos, no vaya ser que los asusten al regresar a sus casas”, nos fuimos a dormir}.

Jach máan uts u tsikbal le nojoch máako’ ma’ nak óoli’, kex ka’ana’anene’, ma’atáan u taaktal in wenel, ich che’ejil che’ej k-máansik {el abuelo sabe armar buenas pláticas, no es fastidioso. Aunque estoy algo cansado, su plática no adormece, la pasamos de risa en risa}.

Hace poco más de tres décadas estos diálogos eran cotidianos en gran parte de las comunidades. Antes que el sol desapareciera en el horizonte, los niños, adolescentes y otros adultos esperaban con ansias a los abuelos y sus relatos de los aruxo’ob (duendes), xtáabayo’ob (hermosas mujeres mitológicas del Mayab asociada con la desaparición de los mujeriegos y borrachos), k’áankabil ook {el viajero}.

A veces, en sus pláticas entremezclaban el na’at t’aan {adivinanzas} y cantos. En aquellos tiempos el abuelo transmitía las historias de estos pueblos a las nuevas generaciones.

Poseían el don del tsikbal {gran conocedor de los relatos} y en ocasiones aconsejaban sobre el uso de las plantas medicinales, cómo curar las mordeduras de las culebras, los granos o las diarreas.

Entonces, escuchar al abuelo decir “bejla’e’ yaan tsikbaltik yo’olal le u kon ja’ xnuukil Mani, tumen jach úuchile’ in nuuktakile’ tu ya’alajto’one’ bíin k’uchuk u k’iinal u k’exik paalal yo’olal jump’éel u sóol tuk’il ja’e’ juntúul k paalil yéetel leti’ túune’ yaan u jaanta’al tumen u yaalak’ le xnuuko’ {Hoy les platicaré con respecto a la abuela de Maní. Llegará a vendernos agua y ese día, solo para saciar nuestra sed, nos dará agua en la cáscara del fruto de cocoyol, a cambio le daremos a uno de nuestros hijos, que será devorado por los animales de la abuela}.

Con sólo escuchar la palabra bíin, a través de sus relatos conocimos los bóobat t’aan o profecías; debemos estar preparados cuando lleguen esos días nefastos.

Sus relatos daban fe de conocimientos antiguos, difíciles de encontrar en los libros y en las bibliotecas actuales. De ahí el valioso papel que tienen las abuelas y abuelos en la transmisión de la historia oral de los pueblos mayas, incluso de aquellos consejos útiles como el uso de la luna o el gran conocimiento del sistema de pronóstico para realizar las prácticas relacionadas con la milpa o para la castración de los animales domésticos.

El abuelo, en esa época, era una figura muy respetada por ser portador del conocimiento antiguo. Eran los padrinos de muchos jóvenes en la comunidad. Su palabra valía mucho en la impartición de justicia o en el k’áajtankil {en el momento de pedir permiso para el matrimonio}. Incluso algunos eran los ajmen o sacerdotes y responsables de las ceremonias de los pueblos o, en su caso, los médicos tradicionales y parteras.

Tenían un papel de mucha importancia en el tejido comunitario.

Sin embargo, paulatinamente perdieron los espacios que tenían con sus familias y su comunidad. Recibieron fuerte embate con la llegada de la televisión en la década de los setenta, del servicio de cable en los ochenta y, en los últimos años, de las redes sociales.

Y ahora, los grandes conocedores del tsikbal son silenciados por el COVID-19.

Los lugares donde se reunía la gente del pueblo para escucharlos quedaron vacíos. Quienes vivieron estas experiencias, cuando pasan por esos lugares, recuerdan aquella cara curtida por el sol y la vida, y su invitación:

«Chan nuux taak wáaj a wu’uyik in tsikbal {Niño, ¿estás interesado en escuchar nuestro relato?}»

Deja un comentario

MÁS POPULAR

Milperos mayas superan las condiciones del clima, pero no a intermediarios

Bernardo Caamal Itzá Productores del achiote ubicados en gran parte de la región de José María Morelos de Quintana...

#SoyMariana y tu indiferencia me mató. Sobre la cultura de la violación en el sistema de salud

Diana Bañuelos Hace unas semanas sacudió a todo México, pero de forma particular a las mujeres que trabajamos en...

BBVA México establece alianzas de cooperación con importantes organismos de la Sostenibilidad

VeinteVeinte Uno de los pilares estratégicos del Grupo BBVA a escala global es la sostenibilidad, por ello BBVA México...

Todos los anuncios del State of Play 2021

Alex FeblesEl día de ayer, Sony transmitió su primer State of Play de 2021. Si no estás familiarizado con este contenido, se...